Guías y recursos
Guías prácticas sobre materiales, precios y diseño para impresión 3D, escritas por quienes imprimen de verdad tus piezas.

La impresión 3D para terceros consiste en encargar la fabricación de piezas a medida a un servicio: subes el archivo (o lo diseñamos nosotros), eliges material y cantidad y recibes las piezas terminadas. Compensa desde 1 pieza hasta unos cientos, donde ni comprar una impresora ni fabricar un molde salen a cuenta. Cómo funciona, cuánto cuesta y cuándo es rentable.

El material de impresión 3D adecuado depende del uso de la pieza, no de las modas: temperatura, sol, carga, químicos, flexibilidad. PLA para la estética, ASA para exterior, nailon y fibra de carbono para la mecánica, TPU para lo flexible. Aquí tienes la tabla uso-material de nuestros 17 materiales.

Un recambio descatalogado se puede rehacer con impresión 3D incluso sin plano: bastan la pieza rota, unas fotos y algunas medidas. Entre modelado CAD e impresión, una pieza típica cuesta de 30 a 150 euros, con materiales que resisten calor, gasolina y sol. Cómo funciona, cuánto cuesta y cuándo compensa.

Preparar un archivo STL requiere cinco comprobaciones: malla cerrada, unidades en mm, resolución de exportación, grosor de pared y voladizos dentro de 45 grados. Aquí tienes los valores reales para FDM, SLA y SLS, las tolerancias de ajuste, cómo reparar la malla y la checklist antes de subirlo.

Una pieza FDM única en un servicio de impresión 3D cuesta de 5-12 euros (pequeña) a 45-90 euros o más (grande). El material supone solo el 10-30 %: el resto es tiempo de máquina y mano de obra. Aquí tienes los rangos de precio reales, el coste por gramo y cómo pagar menos.